Cambio de ciclo en el mercado laboral: el impulso postpandémico llega a su fin

Cambio de ciclo en el mercado laboral: el impulso postpandémico llega a su fin

Agosto ha cerrado con un aumento de 62.135 empleados/as con respecto a julio y un total de 20.173.277 personas afiliadas, según los datos desestacionalizados ofrecidos por la Seguridad Social y analizados por Infojobs. Supone un aumento de 677.277 afiliados (un 3,5 %) con respecto al mismo mes del año 2021.

Además, el paro aumentó en agosto en 40.428 personas con respecto al mes anterior (un incremento de un 1,4 %), según los datos del Ministerio de Trabajo. Al cierre del mes, había 2.924.240 personas inscritas en el desempleo, lo que supone un descenso de un 12,3 % con respecto a agosto de 2021.

Estos datos, pese a que no se desvían demasiado de lo que venía sucediendo cada mes de agosto hasta la llegada de la covid auguran un nuevo escenario en el mercado laboral. Uno todavía por definir, pero que es distinto al año y medio de intensa creación de empleo que se ha sucedido desde marzo de 2021. Con el final progresivo de las restricciones de la pandemia como motor, el crecimiento medio interanual de la afiliación ha sido de un 3 % cada mes, lo cual ha permitido incrementar en 1,3 millones las personas dadas de alta en la Seguridad Social.

Este crecimiento alcanzó su máximo en abril de este año, cuando la cifra de afiliación fue un 5,1 % mayor que la de abril de 2021. Desde entonces, ha mantenido una tendencia a la baja. ¿Significa esto que se acabó la creación de empleo y que el paro aumentará durante los próximos meses? Es pronto para saberlo, ya que el mercado laboral lleva años viviendo una situación anómala.

Los efectos de contención del coronavirus que empezaron en marzo de 2020 supusieron la mayor caída de la historia de la economía. Durante los tres primeros meses del confinamiento, un millón de puestos de trabajo desaparecieron; sin embargo, la política de protección laboral de los ERTE y los créditos ICO para empresas y autónomos ayudaron a sostener el impacto y permitieron “capear” en parte el temporal. Los cierres y la suspensión de la actividad durante el otoño y el invierno de 2020-2021 fueron otro mazazo para la economía y los sectores más expuestos a la actividad de atención al público, intensivos en generación de empleo.

A partir de marzo de 2021, con la relajación de medidas, la apertura al turismo internacional (aunque lejos de los datos previos a la pandemia) y cierta confianza y optimismo de los agentes económicos en la recuperación, el mercado laboral ha experimentado un ciclo de 18 meses de expansión de la ocupación, con una reducción de un millón de demandantes de empleo registrados en las oficinas del Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE) y un crecimiento mensual medio de 70.000 afiliados a la Seguridad Social. Este incremento llevó a que en abril de este año se sobrepasara la barrera psicológica de los 20 millones de ocupados registrados en la Seguridad Social.

El empleo había mantenido buenas perspectivas hasta ahora, marcado por la reforma laboral y el contexto económico. Sin embargo, parece que los efectos de la inflación más un “agotamiento” de la capacidad de generar empleo del mercado de trabajo han llevado a detener la evolución este verano.

Baleares, recuperando el tiempo perdido

La reducción del paro y el aumento de la afiliación no han sido homogéneos en todo el territorio durante este periodo de 18 meses, aunque todas las comunidades autónomas se han visto favorecidas por este ciclo expansivo del mercado laboral. Si nos fijamos primero en los datos de paro, Baleares ha sido la región donde más ha descendido el número de desempleados inscritos en el SEPE (una reducción del 58 %) y ha pasado de 89.438 en marzo de 2021 a 37.524 en agosto de 2022. Es, de lejos, la comunidad que ha tenido una mayor caída. La apertura al turismo, particularmente el internacional, parece ser el principal motor de esta reducción.

No obstante, otras cinco comunidades han reducido su demanda de paro en aproximadamente un tercio. Así, después del archipiélago balear, las CC. AA. donde más ha disminuido el desempleo registrado han sido Aragón (un 33 % menos), Canarias (-32 %), Cataluña (-32 %), Castilla y León (-30 %) y Asturias (-30 %).

Por su parte, las autonomías donde menos ha descendido el paro son Melilla (-10 %), País Vasco (-13 %) y Ceuta (-15 %).

En cuanto a la afiliación, Baleares vuelve a ser, de nuevo, la región donde el empleo ha crecido más. Así, la afiliación ha variado un 45 % desde marzo de 2021 a agosto de 2022, pasando de 419.498 afiliados a 606.421 (186.923 ocupados más). Le siguen Canarias, cuya afiliación ha aumentado un 9 %, y Cantabria, donde la ocupación ha crecido un 8 %.

Los territorios donde menos ha crecido la afiliación fueron Melilla (-3 %), Ceuta (0 %) y País Vasco (1 %). Dejando al margen los casos de las ciudades autónomas —con cifras absolutas muy bajas— la situación del País Vasco hay que entenderla en su propio contexto: es, tradicionalmente, una de las comunidades con menos paro y, en consecuencia, con menos margen de descenso. Según la EPA (INE), su tasa de desempleo en el segundo trimestre de 2022 fue del 8,7 % mientras que la nacional se situaba en el 12,5

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